Menos retenciones, más dinero en el bolsillo


Sorpresas y sorpresas es lo que nos trae el Gobierno semana sí, semana también. Ahora resulta que, de repente, España va bien y por esa razón, de forma urgente y sorpresiva se decide aliviar un poco la excesiva carga fiscal que soportamos los españoles, pues si es así, que sea bienvenida.

La reforma que entra en vigor tiene tres efectos fundamentales, el primero de ellos es una nueva tarifa en la que todos los contribuyentes verán reducida su carga impositiva de tal manera que una persona con un salario bruto anual de 18.000 € se ahorrará 90 € al año, y otra persona con un salario de 45.000 € pagará al fisco 450 € menos.

El segundo de los efectos es consecuencia del anterior y supone reducir de forma inmediata el porcentaje de retención que los trabajadores soportan en su nómina. De este modo y de una forma genérica, quien esté cobrando 1.000 € netos al mes, pasará a cobrar 1.009 € en lo que resta de 2015, y quien esté percibiendo 2.500 €, ahora serán 2.570 €, aproximadamente. Eso sí, es importante recordar que la retención no es tributación, sino simplemente, un adelanto del impuesto.
Pero quienes de verdad van a ver este año un incremento considerable de su renta disponible van a ser lo profesionales autónomos. Hace apenas 7 meses, en 2014, el porcentaje de retención que debían soportar era del 21% y ahora se encuentran de forma inesperada con un tipo del 15%.


No es nada despreciable que por cada 1.000 € facturados por el profesional, dispondrá de 60 € más que antes y que podrá dedicar a inversión, ahorro, reducir su deuda o simplemente, para gastar más.



Este cambio radical supone que la liquidez que van a disponer estos trabajadores va a ser mucho mayor y dejarán de producirse situaciones esperpénticas como autónomos que ganan 1.000 € al mes y hacienda les tiene que devolver en su declaración sobre la renta más de 2.000 €.

Sin duda, este giro en la política tributaria del gobierno es una gran noticia, tanto por lo que lo ha motivado, una mejora en la situación económica del país, como por la inyección de liquidez que se hace en el sistema ya que todo ese dinero que los ciudadanos tendremos de más en el bolsillo servirá, sin duda, para dinamizar la economía.

Lo que no es de recibo son las formas a las que el ejecutivo nos tiene acostumbrados, la precipitación y falta de planificación demostrada una vez más hacen que sigamos siendo la tierra de la improvisación, donde plantear objetivos, planes y estrategias se vea como una utopía y donde la inseguridad jurídica que provoca los continuos cambios de timón normativos vuelva a ser el motivo por el que numerosos inversores no quieran oír hablar de nuestro país.

Los que nos dedicamos a la gestión de empresas, este mes de julio, a la habitual vorágine de trabajo que nos da el trimestre, la presentación de cuentas y el impuesto sobre sociedades, tendremos que sumarle la regularización de retenciones, cuando los proveedores de software puedan tenerlo listo. Pero, como el cambio esta vez ha sido a nuestro favor, y tendremos más dinerito en vacaciones, no nos quejaremos.


Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es  


Foto de cabecera: Hernán Piñera


Regálanos tu despertar


Entre ser rico o buena persona, sin duda, yo también elegiría lo mismo. Pepe siempre lo tuvo claro, me comenta que empezó montando un negocio para hacer felices a los demás, y cuando quiso percatarse, en su cuenta había más ceros de los que sabía contar.

Ver la cara de emoción de la gente, la mirada de agradecimiento o el gesto sorprendido de alguien que no espera  un trato amigo, no se paga con dinero. A su hotel, en pleno casco urbano de la ciudad, han acudido turistas, hombres y mujeres de negocios, concentraciones deportivas, incluso famosos y alguna que otra personalidad.  Para él todos han sido especiales y así es como les ha hecho sentir.

Ahora, jubilado, mira los toros de la barrera y ve con preocupación cómo la caída de los precios merma los márgenes hasta el punto de que es necesario trabajar, no para ganar dinero, sino, para no perder la inversión.

Pero esta situación a Pepe no le amedranta, si el  mercado cambia, entonces habrá que variar el modelo de negocio hacía el ofrecimiento de un servicio más básico, con unos costes más ajustados.

Pero, por mucho que cambie el escenario a nivel empresarial, por mucho que la crisis ahogue los bolsillos, Pepe sabe que hay cosas que nunca cambiarán, que las personas agradecemos en el alma una sonrisa sincera, que podemos llegar a considerar un hotel nuestro propio hogar cuando nos sentirnos especiales y, si se logra, al final deja huella en la cuenta de resultados.

Porque los negocios no son fríos, funcionan mejor cuando se revisten de pasión, de entusiasmo y de calor, incluso de un halo de misterio novelesco. Pepe siempre imaginó que los sueños de las personas que pasan por sus habitaciones quedan atrapados entre las paredes del hotel. Quiere pensar que su casa está repleta de sueños, unos cumplidos otros por cumplir, pero él quiere encargarse de que todos ellos sean felices.

Y de este modo nuestro protagonista aprendió que el primer principio de la empresa es defender el margen, la diferencia entre el precio de venta y el precio de coste. El margen supone el primer paso para conformar el beneficio, la fuente en la se fundamenta el negocio y defenderlo supone vigilar muy de cerca los costes y, sobre todo, dar más de lo el cliente espera, entonces, pagará satisfecho.


Nunca olvidará la cara de la primera persona a la que miró a los ojos al tiempo que le entregada la llave de su habitación y le dijo, "regálanos tu despertar".


Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es 

Foto de cabecera: Eyeliam

La tasa Amazon. Os olvidáis de los cadáveres.

Aquí el que no corre, vuela. Resulta que hasta ahora, en la venta realizada a distancia, principalmente por internet, a los particulares de la UE se le aplicaba el IVA del país del país del vendedor. Es decir, si compras un e-book en la casa del libro, te cobrarán el IVA español, pero si lo haces a través de una página web francesa, pagarás IVA francés. Para ti, resulta algo anecdótico y la diferencia en dinero es mínima, pero esta situación ha provocado un problema de enorme calado que ahora tratan de solucionar y, cómo no, alguien sale perjudicado.

Según estaba la norma, Luxemburgo era el paraíso europeo de las grandes empresas. Entidades que tienen los medios suficientes para poder para trasladarse de un lugar a otro, establecían su residencia en este pequeño país que goza de un tipo de IVA aplicable a estos productos de tan solo del 5%.

Es decir, cuando el internauta compra un e-book por 10 € en la casa del libro, 1,74 € corresponden a IVA, si su coste de adquisición a la editorial es de 6 €, le queda un margen de 2,26 €. Sin embargo, si el mismo comprador navega por una página escrita en perfecto español de alguna de estas grandes empresas con residencia en Luxemburgo y compra el mismo libro por los mismos 10 €, resulta que corresponden a IVA tan sólo 0,48 €, teniendo en cuenta que el coste adquisición también es de 6 €, el margen para la empresa son 3,52 €.


Mismo producto, mismo precio de venta, mismo coste de adquisición y mismo canal comercial, el que vende desde Luxemburgo gana 1,26 € más, simplemente por la diferente tributación del IVA que grava la venta.


1,26 € parece poco dinero, pero si tenemos en cuenta que el volumen de negocio de las empresas de este tipo puede rondar los 10, 20, 50 o 100 millones de euros, las cifras entonces no son nada despreciables.

Con todo esto, no sólo ganan las grandes empresas, también gana Luxemburgo, un país pequeño en el que apenas hay paro, entre otras cosas, porque atrae empresas con el único aliciente de sus ventajas fiscales, además de recaudar por IVA lo que de otro modo se iría a otro lugar, pese a tener un tipo impositivo “súper-súper-reducido”.

Para solucionarlo, a partir del 1 de enero de 2015 la norma cambia y entra en vigor la que se ha venido a llamar “la tasa Amazon”, ya que era esta página web la mayor beneficiada por la situación anteriormente descrita. Con la nueva ley, la tributación de estas operaciones sufren un cambio muy simple; las compras de productos intangibles con entrega inmediata estarán sujetas al IVA del país de residencia del comprador.

Parecer sencillo ¿verdad?, pues los efectos del cambio van a ser enormes para las empresas que se dedican a comercializar este tipo de bienes intangibles como los videojuegos para consolas y ordenadores, los pagos periódicos de juegos online, los e-books, las películas y la música en streaming y los pagos por servicios de hosting o cloud, ya que implica nuevas obligaciones: recabar datos del cliente que antes no eran necesarios, asegurarse de que el cliente reside en el país que indica, conocer el tipo de IVA de su país, aplicárselo, cuestión operativamente complicada, e ingresarlo en la Hacienda de ese país. ¡Casi nada!

Es posible que para las grandes empresas que han motivado esta norma y que cuentan con los volúmenes de negocio y márgenes formidables, esto sólo suponga un reajuste en sus sistemas y variar el protocolo de actuación pero, para la pequeña empresa que trata de salir al exterior aprovechando las nuevas tecnologías, supone un sobrecoste enorme en adaptar su sistema informático y en gestión administrativa y burocrática, un sobrecoste que en muchos casos no se pueden permitir. Otra barrera más en su camino, esta vez, probablemente infranqueable.

En consecuencia, muchas de estas pymes saldrán del mercado y su hueco lo ocuparán las grandes, recuperando de este modo el margen dejado de ganar por la ventaja fiscal de la que gozaban.
Cuando se legisla con la única mira de cercenar la ventaja de la que se han estado aprovechando algunos, se adoptan medidas sin pensar en las consecuencias devastadoras que sobre otros pueden tener, con la particularidad de que esto puede ser sólo el principio ya tras este cambio regulatorio de los bienes intangibles, podrán ir detrás los bienes tangibles y las prestaciones de servicios intracomunitarios.

¿No sería más sencillo y justo armonizar la fiscalidad en la UE en lugar de ir dejando cadáveres por el camino?

Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es  


Foto de cabecera: Landahlauts

¿Dónde está la bajada de impuestos anunciada a los autónomos?

A mediados de 2012 el Gobierno nos dejó con la boca abierta y el bolsillo seco cuando anunció un paquete de medidas entre las que se encontraba la subida del IVA y un brutal incremento del 15 al 21% en el tipo de retención a autónomos profesionales.

Estas medidas tuvieron efectos devastadores tanto en el consumo interno en general como en la maltrecha economía de los autónomos en particular. El cambio supuso que, por un trabajo hecho de 1.000 €, tras ingresar el IVA y aplicarle la retención, un profesional pasara a recibir 790 €, cuando antes recibía 850 €. De ahí tiene que deducir gastos y su seguridad social. Sin duda un importante recorte a su capacidad adquisitiva.


Al incremento de la retención hubo que sumarle la subida del IVA, el cliente tenía que pagar más por el mismo servicio, cuestión que lastraría la actividad económica. Y todo ello a favor de las arcas del Estado que pasó a recaudar, de un día para otro, nada más y nada menos, que un 27% más de todo lo que facturan los profesionales de nuestro país.


Pero el efecto verdaderamente perverso del incremento de la retención fue que muchos trabajadores pasaran a ser mendigos de Hacienda, de tal modo que una parte importante del dinero que necesitan para vivir, fruto de su trabajo, y que no son impuestos, simplemente, retenciones, le ha de ser entregado a Hacienda y ésta se lo devuelve muchos meses después, cuando la Administración tiene a bien hacerlo una vez presentada la declaración sobre la renta.

Nada mejor que un ejemplo para darse cuenta de la magnitud del problema generado en miles de autónomos:

Ramón tiene dos hijos y paga su hipoteca como todo el mundo. Es diseñador gráfico, trabaja para varios clientes, empresas de publicidad, medios de comunicación y tiendas de moda. Su facturación media mensual es de 1.800 €. A esta cifra hay que quitarle los gastos, la cuota de autónomos y la retención, le queda para vivir 834 € cada mes.

Sin embargo, cuando hace la declaración, su tipo impositivo medio es del 8,5 %, lo que provoca que le salga a devolver 3.126 €, dinero que recibirá, si todo está correcto, entre mediados y finales del año siguiente.


Es decir, Ramón tiene que vivir con 834 € al mes cuando, tributando lo que le corresponde, le pertenecen 1.095 € (834 + 3.126/12), sin embargo tiene que esperar a que Hacienda le devuelva 3.126 € para ver aliviada su situación financiera y poder pagar lo que se ha visto obligado a pedir prestado.

Pero eso sí, nos explicaba en aquel triste momento el ministro con las orejas gachas mientras anunciaba la tropelía, el incremento tan brutal de la retención es temporal ya que en 2014, en lugar del 21%, se quedará en el 19%.

Lejos de respirar aliviados, todos sabíamos que la situación iba a empeorar debido a que, a la subida de la carga impositiva, hubo que sumarle entonces un inmediato descenso de las ventas, ya que esta medida incrementaba los costes de los servicios, lo que volvió casi imposible mantener la cartera de clientes. Consecuencia, cierre de muchos negocios y reducción de la actividad económica en general.


Pero creado el problema, ahora, dos años después, cuando piensan que todo aquello se nos ha olvidado, viene el mismo ministro a salvarnos anunciándonos que el tipo de retención a autónomos profesionales desciende al 19%, algo que ya estaba previsto para 2014 y que además ha demorado un año. 


Con este anuncio, ¿querrán hacerle creer a Ramón que están cumpliendo con la bajada de impuestos que prometieron en su programa electoral?.

Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es  


Foto de cabecera: Andrés Nieto Porras 

Marcas de guerra

Aquel día se mereció un tatuaje, grabarlo en la piel para no olvidarlo jamás. Aquel día Gabriela aprendió una lección para tener presente el resto de sus días como emprendedora. Había contactado tiempo atrás con un cliente fuerte, un pez gordo al que ya le vendía consumibles y accesorios, pero esta vez le convenció para presentarle un proyecto de los grandes.

Cada vez que hacía una visita comercial Gabriela buscaba descubrir necesidades que su empresa pudiera satisfacer, creía en el trabajo bien hecho, en el valor del esfuerzo y en el reconocimiento de la lealtad y la honestidad. 

Cuando se entrevistó con el director técnico en la panificadora, observó como dos operarios se afanaban en llevar sacos de harina y otras materias primas para alimentar ciertas máquinas con el fin de que no dejaran de funcionar, vio además como otros aparatos hacían paradas de unos segundos cada cierto tiempo y posteriormente reanudaban la marcha.

-       ¿Quieres ahorrar un buen dinero? – Al director técnico se le congeló la mirada cuando oyó aquellas palabras. Clavó sus ojos en ella y hubo unos segundos de silencio que significaban, ¡dispara!.
-       Fíjate en aquellas máquinas, han de ser sobrealimentadas a mano porque el sistema automático no abastece lo suficiente en ciertos momentos, esto provoca que en partes posteriores del proceso haya un pequeño retraso lo que se traduce en una parada y arranque de los motores primarios. Esta anomalía es apenas perceptible porque el proceso no se para, sin embargo, el reinicio de los motores conlleva un consumo innecesario de energía que a lo largo del tiempo supone un buen dinero.

El director técnico seguía sin parpadear, llevaba tiempo recibiendo presiones de la dirección para reducir la factura de la luz.

-       ¿Cómo sabes eso?

Fueron las palabras exactas que le daban pie a Gabriela para exponer su argumento comercial.

-       Ten en cuenta que visito varias fábricas cada día y no es la primera que me tropiezo con este problema. La solución es bastante sencilla, tenemos que estudiar la capacidad de producción y la demanda de alimentación centralizando los procesos en un centro de mando, de este modo logras un control total de la producción y los consumos de recursos en tiempo real con un golpe de vista. La inversión no es muy costosa y se amortiza en menos de un año, si quieres te ayudo a presentarle un proyecto técnico y económico a la dirección.

El acuerdo previo parecía interesante para las dos partes y comenzaron a trabajar. Planos, especificaciones técnicas, consumos, escandallos de costes, el proyecto se complicaba pero sin duda merecía la pena, sería la venta más importante del año y el cliente quedaría encantado.

Cualquier espera se hace eterna cuando está en juego un contrato importante y la dirección de la empresa tardó un tiempo en aprobar el proyecto. Ahora andaban con la búsqueda de la financiación para acometerlo.

La primera puñalada la recibió cuando le comunicaron que sacaban el proyecto a concurso, después de todo el arduo trabajo, del dinero invertido y del coste de oportunidad, ahora pedían ofertas a todos los competidores para dárselo al más barato.

Llamó inmediatamente al director técnico, con él había trabajado codo con codo, se lo había puesto en bandeja para que se colgara una medalla en su empresa y ahora se merecía una explicación, pero, en el fondo, ya sabía la respuesta que iba a recibir, “yo no puedo hacer nada”.

A Gabriela le reconcomía la rabia, la sensación de impotencia y el sentimiento de haber sido utilizada. Pasados los primeros momentos se puso a trabajar en rehacer la oferta.

Tres semanas más tarde, la segunda puñalada, la definitiva. Tras escribir varios correos a su contacto y no recibir respuesta, le llamó por teléfono. El tono de voz que encontró prácticamente confirmaba lo que sospechaba, el proyecto se lo habían adjudicado a la competencia por un precio un precio un 2% inferior al suyo que ya había sido rebajado hasta comerse casi todo el margen.

Las ganas de llorar le apretaban la garganta. Gabriela se sintió traicionada, aquel día su orgullo quedó herido y la moral deshecha. No iba a ser fácil remontar el vuelo. Por un lado, sus cuentas habían quedado tocadas, pero, lo más importante, su autoestima por suelos. ¿Por qué no tendré un trabajito normal como todo el mundo?, es lo que todo emprendedor se ha cuestionado alguna vez cuando asaltan las ganas de tirar la toalla.


Pero Gabriela sabe que no ha nacido para tener un trabajo normal, su misión en la vida se encuentra en el riesgo, en sufrir los malos ratos y en disfrutar de su libertad y sus triunfos, en arriesgarse, en tomar decisiones y forjar su propio camino. Se tomará un tiempo, el mismo que no tiene, rediseñará la estrategia a seguir, se grabará en la piel los errores cometidos y volverá a salir a calle con la sonrisa radiante y el paso firme para ofrecer al mundo lo mejor de su empresa y su persona.

Por Joaquín Puerta
Publicado en el nº 44 de la revista INNOVATIA


Yo también tengo tarjeta

Más allá de los sobres llenos de billetes, sobresueldos y comisiones, hay una práctica generalizada entre la clase política de nuestro país que no le llaman corrupción, ni está tipificada en código penal pero, sin duda, supone un desprecio absoluto al esfuerzo de los ciudadanos.

Ismael viene de una reunión con emprendedores de su localidad organizada por la asociación local de empresarios y la casualidad le ha llevado a coincidir uno de los responsables del municipio. Como no podía ser de otra manera, en algún momento de la tertulia ha salido el tema de tan triste actualidad y, como es lógico, el político ha defendido a la gran mayoría de sus compañeros que se entregan al servicio público y a los ciudadanos incluso, en muchos casos, menoscabando sus intereses personales.

La conversación se desvió hacia las estrategias que siguen las empresas para aumentar las exportaciones, tema que aprovechó el político para acaparar el centro de atención contando anécdotas acerca de empresas conocidas y empresarios que aparecen día sí, día también, en la prensa salmón y, a veces rosa, jactándose de tratarles de tú. Cuando el ambiente estuvo relajado Ismael le pidió que le comentara dónde había comido los cinco días laborables de la última semana y el protagonista, mostrando sus dotes de relaciones públicas y haciendo ver lo ocupado que estaba, le explicó:
  • Lunes: Con una de las empresas contratistas tras reunión de control de servicios.
  • Martes: Reunión en la central provincial del partido
  • Miércoles: Recepción a la comisión de transportes del municipio vecino con la que se pretende llegar a un acuerdo en esta materia.
  • Jueves: Homenaje a un funcionario del Ayuntamiento por sus 50 años de servicio.
  • Viernes: En casa de sus padres; acostumbra a visitarles ese día y ya no vuelve al trabajo.
Ismael retomó la palabra y le dijo, “es decir, de los cinco días que tiene la semana, cuatro te hemos pagado tu comida con dinero público, unas veces directamente a través de las instituciones y otras indirectamente a través de contratistas de la Administración”.
Comidas habituales, y no precisamente menús de 10 euros, a cargo de nuestro dinero, visitas institucionales para hermanar el municipio o viajes con la excusa de un congreso desde hoteles de cinco estrellas, tableta y iphone de última generación. Cualquiera que esté cerca de este mundillo sabe que todo esto es lo habitual en las altas esferas de la Administración.
Un tren de vida fabuloso a cargo de la Visa de nuestras instituciones públicas, esta es la corrupción a la que se refiere Ismael. Una corrupción consentida socialmente y legitimada con un texto creado y aprobado por los mismos que se benefician de ello. Una corrupción aceptada por todos, donde los que lo ven más de cerca no alzan la voz por miedo a quedarse también sin sus prebendas o a ser perjudicados.
Yo también tengo Visa de Caja Madrid, y mi amigo Ismael, y usted que me está leyendo, pero a diferencia de las que usan los responsables políticos de nuestro país, las nuestras van contra nuestra cuenta y las suyas, contra la de todos.
Nos estamos dejando la piel por sacar nuestras empresas adelante, hacemos esfuerzos bárbaros para pagar los impuestos que permiten cumplir con el compromiso social adquirido por todos, sin embargo, nadie es capaz de poner freno a esta corrupción encubierta y generalizada que de una forma obscena cada día se nos muestra delante de nuestras narices y que permite a quienes dicen entregarse al servicio público y trabajar por los ciudadanos vivir con unas prebendas y un nivel de gasto muy por encima que el de cualquier ciudadano enmascarándolo gritando a voces el sueldo que oficialmente ganan.
Pero la culpa, en realidad, no es suya, la culpa es de todos nosotros que lo consentimos, que no tenemos valor para mirar a la cara a cada uno de estos personajes y le decirles, “¿pero no te da vergüenza?”. Incluso, a veces, hasta nos hace gracia, y la semana que viene el protagonista de esta historia comerá de nuevo cuatro veces a nuestra costa y se sentará a la mesa con personas que le adularán para ver qué pueden sacar de él y después le criticarán por la espalda. Quizá haya que preguntase, ¿tenemos lo que nos merecemos?

Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es 

Foto: DeclanTM 

Manolo, no te interesa trabajar

Se me cae el alma a los pies cuando veo a mi alrededor cómo se desperdicia el talento, como personas válidas, en la cima de su carrera profesional quedan aparcadas en un área de descanso indefinido por la falta de oportunidades que genera el dichoso paro.

Manolo es un tipo activo, de los que no le asusta el trabajo por temprano que haya que levantarse, por eso, cuando llegó la carta dedespido, se enfrentó a ella con cien planes para buscarse un nuevo empleo y no permanecer parado ni un solo instante.

Desde el primer día estructuró sus días como si de una jornada laboral se tratara, sondeos del mercado de trabajo por internet, citas a través de su red de contactos, visitas, entrevistas, en definitiva, un no parar con el claro objetivo de recolocarse.

Pronto fue encontrándose con los primeros escollos, que si la edad, que si el sector de la consultoría informática está muy tocado, que si exigen la necesidad de cambiar de ciudad de residencia y el dichoso inglés que no termina de dominarlo.

El tiempo pasaba y poco a poco las fuerzas fueron flaqueando hasta que llegó al convencimiento de que esta situación iba para largo. Por otro lado, los ingresos familiares se habían resentido, pues ahora cobrara los 1.150 € de la prestación por desempleo que junto al sueldo de su mujer, les daba para vivir, aunque sin muchas alegrías. Entre unas cosas y otras, decidió dar un giro, prescindir de los servicios de la asistenta, sacar a los niños del comedor del cole y convertirse así en un moderno amo de casa.

Los días pasaban entre el súper y el aspirador llegando a verse en una situación en la que nunca se había imaginado, hasta el punto de que cada vez le dedicaba menos tiempo a la tarea de buscar empleo.

Y lo que son las cosas, cuando menos se lo esperaba, una oferta se cruzó en su vida hogareña. Un proceso de selección de los que le dijeron “ya le llamaremos”, resulta que pasado el tiempo, realmente le llaman.

El proyecto tiene buena pinta, desarrollo informático de nuevas aplicaciones para móviles, mantenimiento de plataformas de servicio on-line y 1.400 € a casa cada mes, nada que ver con lo que ganaba antes pero, así está mercado ahora. Lo malo, ir todos los días desde Villaviciosa a un polígono industrial de San Fernando de Henares, total hora y media de ida y otro tanto de vuelta en transporte público, o bien 300 euros mensuales de gasolina y mantenimiento de coche.

Pero, su alegría inicial por el fruto de los ocho meses de búsqueda se difumina cuando abre una página de excel y compara la situación económica que le trae el nuevo empleo con su actual vida de encargado de hogar. 

Faltar de casa tantísimas horas supone tener que contratar a una persona a media jornada para hacer las labores domésticas y pagar su Seguridad Social, 100 kilómetros diarios conlleva un coste importante en tiempo y en dinero, la jornada partida le obliga a comer fuera de casa y a que los niños se queden en el comedor colegio, y por último, tendrá que ir renovando su vestuario para adecuarse al puesto que ha de desempeñar. En definitiva, todo sumado implica que su salario se va a limitar a 100 euros al mes.

“Manolo, no te interesa trabajar” se dice a sí mismo no pudiendo creer lo que ve en la pantalla de su ordenador. Y lo peor de todo es, ¡que tiene razón!

Maldita sea la falta de oportunidades en el mercado de trabajo que lleva a los profesionales a no tener elección, maldita sea la falta de flexibilidad del empleo que obliga a las personas a adaptarse al trabajo en lugar del trabajo a las personas, y maldita sea la cultura empresarial de nuestro país que todavía piensa que echar muchas horas es síntoma de productividad.

El resultado, como tener en propiedad un edificio de viviendas en la Castellana vacío, sin ocuparlo, ni alquilarlo, viendo como se deteriora.

¿Podemos permitirnos en España perder nuestro principal activo, el talento de nuestros profesionales?


Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es 

Foto de cabecera: Luc De Leewn 

PYMES y autónomos: presuntos culpables


Da igual que se maten a trabajar, da igual que cumplan con las múltiples obligaciones que se les impone. Da igual que tengan que conocer mejor la normativa vigente que su propio negocio. Son autónomos y pequeños empresarios y por lo tanto, presuntos culpables.

Debe ser así o al menos eso es lo que transmite la actuación de la Administración cuando dedica casi las tres cuartas partes de sus inspectores a comprobar la actividad fiscal de autónomos y pymes, y lo hacen a conciencia, de eso puedo dar fe.

Pero es curioso que, si conocemos este dato es porque son los propios inspectores quienes denuncian la situación. El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha (www.gestha.es) ha realizado en numerosas ocasiones recomendaciones para mejorar la efectividad de la actividad inspectora y la lucha contra el fraude fiscal y, entre ellas se encuentra la potestad para investigar a empresas con volumen de ingresos hasta doce millones de euros, cuando en la actualidad se limita a empresas que facturan hasta cuatro millones.

Por lo tanto, mientras los técnicos de Hacienda se dedican a revisar exhaustivamente a los pequeños, ven como los responsables del Ministerio hacen caso omiso a sus propuestas de redoblar el control de grandes empresas y fortunas de nuestro país que es donde saben que se encuentra el grueso del fraude fiscal que cifran en el 25% del P.I.B.

Sin embargo, los responsables del Ministerio, a las órdenes de los que mandan, prefieren centrarse en los autónomos y pymes a quienes les supone un carga adicional dedicar recursos al escrupuloso cumplimiento de las complejas obligaciones fiscales, más recursos a defenderse frente a la presunción de culpabilidad a que se les somete por parte de la Administración y, finalmente, soportar el estigma fruto de la campaña de desprestigio a la están constantemente sometidos.

¿Por qué actúan así nuestros mandatarios? Podría ser por miedo a que las grandes empresas se trasladen a otro país, o porque unos y otros tienen algo que esconder o, simplemente, porque tras el paso por la vida política esperan un puesto en sus consejos de administración. Quién sabe.


Ahora que estamos en plena campaña de I.R.P.F. tendemos a preguntarnos más que en otro momento, ¿Seguro que Hacienda somos todos?


Joaquín Puerta para villaviciosadigital.es 

La Feria del Libro desde el otro lado del mostrador.


La experiencia de firmar ejemplares en la Feria del Libro es única. Dos horas absolutamente inolvidables que combinan momentos intensos, incluso estresantes, con ratos más relajados donde te sientes un pez exótico en un acuario mientras cruzas miradas con un río de gente que pasa por delante contemplándote.

Entonces es cuando aparecen los cazadores de fotos, tipos curiosos que pasean por la Feria cámara en mano pensando, ¿será famoso? y, ante la duda, piden permiso, ¿puedo?. Por supuesto, contesto. Tomo un ejemplar, lo coloco al lado de mi mejor sonrisa y miro a la cámara. Después de dar las gracias, algunos lo confiesan: "colecciono fotos de famosos y seguro que de aquí , algún autor llega a ser una celebridad", y su mirada se dirige la caseta donde está alguno de lo grandes o el último personaje de la tele que publica un libro, lo delata la cola de personas esperando su firma y el tumulto de mirones.

Pero lo que más me llena es contemplar cuando alguien coge mi libro, mira la portada e inmediatamente le da la vuelta. Mientras lee la sinopsis me acerco y le digo, ¿quieres saber por qué es un libro de finanzas diferente?, entonces me mira, abre la solapa, ve la foto del autor y, sorprendido, ve que coincide con mi rostro. A partir de ahí se abre una conversación muy personal, casi íntima, le explico cómo se gestó el libro, por qué lo escribí, en quien pensaba cuando lo hice, escucho su historia, algunas curiosas, todas fascinantes. 

Un administrador concursal me confiesa que no tiene ni idea de contabilidad. Un director de banco  que acaba de ser promovido al área de empresas y necesita ponerse al día, un joven emprendedor que ha montado un negocio de pinturas y está buscando financiación...
Muchos de ellos quieren encontrar un libro que resuelva sus problemas, otros, absolutamente generosos, viven pensando en alguien , "mi hijo estudia ADE, ¿crees que le vendría bien este libro?" o "las cosas en la empresa de mi marido no marchan bien, ¿piensas que tu libro podría ayudarle?".

Otras veces la sorpresa viene a mi encuentro, amigos de toda la vida que el tiempo hace difícil reconocernos se presentan, "qué bien te tratan los años", me mienten, qué alegría verte de nuevo, siento. O aquellos que no conozco de nada y se acercan a decirme, "he leído tu libro y quería saludarte", les pregunto por qué lo eligieron, si alcanzó sus expectativas y si lo ponen en práctica, me llena el corazón cuando oigo, "con él he logrado entender un tema que había intentado aprender en muchas ocasiones y no lo había conseguido".

Luego vienen las anécdotas, como cuando un chica tras contarle durante cinco minutos como escribí el libro mientras lo sostenía en sus manos, escuchándome con especial atención y asintiendo a todo lo que decía, me doy cuenta de que no tiene ni idea de español y no se ha enterado de nada. No sé si por el entusiasmo que le mostré o por cierto pudor, pero se llevó el libro con mi firma ante la atónita mirada de mi compañero y amigo José Manuel Vega, autor de "Todos somos vendedores" que no daba crédito a lo que acababa de ver.


Y cuando todo termina, tras los saludos y agradecimientos, me marcho no sin antes echar una ojeada atrás y ver al siguiente autor que ocupa la misma silla y el río de gente que pasea arriba y abajo cruzando sus miradas con los autores ahí expuestos como peces de colores. No puedo evitar pensar en la suerte que he tenido de conocer las historias de algunos de esos rostros desconocidos que se han llevado un libro con mi firma, una "selfie" y una esperanza, al tiempo que han dejado una sonrisa impagable que hace que el esfuerzo diario de escribir a las seis de la mañana haya merecido la pena.

El próximo viernes 13 volveré a la Feria, tendré entonces la oportunidad de contarte por qué mi libro es un libro de finanzas diferente, pero sobre todo, tendré la oportunidad de escucharte. Luego, nuestros caminos se separarán de nuevo, volverás a casa con una dedicatoria en la primera página y yo me quedaré con una parte de ti, con tu huella, una huella que me hace crecer como persona.


Joaquín Puerta

¡Consíguelo ya!

Feria del Libro de Madrid
Próximo viernes 13 de junio de 2014, de 19 a 21 h
Caseta nún. 27 - UDL distribuciones
Firma de ejemplares de "El secreto para interpretar balances de un vistazo" 

¡TE ESPERO!

Las cuentas del Atleti en pinceladas

Crecí en un entorno madridista, familia del Madrid, en la pandilla dominaba el color blanco y viví durante años muy cerca del Bernabéu respirando su ambiente Entonces, como no podía ser de otro modo, yo, del Atleti.


Ahora que la gloria navega por el manzanares, nos encanta mirar sus cifras deportivas, goles, partidos ganados, puntos, eliminatorias superadas pero, ¿a alguien se le ocurre asomarse a sus cuentas?

He encontrado sus últimas cuentas anuales auditadas y presentadas. Corresponden al ejercicio cerrado el 30 de junio de 2013 y, de ellas he sacado el siguiente extracto para simplificarlas.



Con una cifra de negocio de 106 M/€, obtiene un resultado de explotación de 17,5 M/€, hasta aquí, todo normal. Ahora, lo destacable es que prácticamente todo ese beneficio se lo llevan los intereses, lo que ya nos adelanta que la deuda que encontraremos en el balance va a ser notable. Si nos fijamos en el ejercicio anterior, sucede lo mismo, todo el beneficio se lo llevan los acreedores financieros.

Echémosle ahora un vistazo al balance.



Aquí es donde el Atleti es un verdadero campeón, ya que, nadie en su sano juicio le prestaría dinero a una empresa con este balance. Fíjate en el patrimonio neto (33 M/€) representa el capital que pertenece a los socios, lo que éstos ponen en riesgo. Ahora mira el pasivo, lo que la empresa debe, (199 M/€ + 344 M/€), ¿le prestarías dinero a alguien que por cada euro que arriesga de su bolsillo debe 16 a terceros?. Yo tampoco.

Pero lo más curioso viene cuando nos preguntamos quién ha sido tan incauto como para prestárselo, y nos encontramos con la sorpresa de que el principal acreedor del club es, nada más y nada menos que, Hacienda.

Mientras los demás nos las vemos y nos las deseamos para garantizar las deudas tributarias aplazadas y demostrar la viabilidad de la empresa, resulta que por cada euro que arriesgan los accionistas del Atleti, Hacienda, que somos todos, pone de nuestro bolsillo, cinco.


Detalle tomado de la memoria

Cada año, todo el beneficio que produce el negocio se va en intereses, de este modo va a resultar muy complicado pagar la deuda generada. Este callejón sin salida lleva a tener que aplazar, una y otra vez, los compromisos de forma indefinida, así como a tener que rezar para que el resultado no decaiga y se puedan pagar los intereses, ya que, si las cosas se tuercen, dará igual que seas del Barça, del Madrid o del Alcoyano, acabarás siendo dueño del Atleti, junto a todos los españoles.

Pero esta aparente sinrazón la podemos mirar desde otro punto de vista, ¿cuánto vale que dos equipos españoles lleguen a una final de Champions que ven en directo millones y millones de personas?.

Aquí queda la cuestión, ¿es el futbol una inversión estratégica de nuestro país o simplemente es una irresponsabilidad que a alguien se le ha ido de las manos?


Joaquín Puerta